Pastor blanco suizo
Primo cercano del Pastor alemán de pelaje blanco, el Pastor blanco suizo es dulce, inteligente y especialmente equilibrado en familia.

Historia y orígenes
El Pastor blanco suizo desciende de los pastores alemanes de color blanco, excluidos durante mucho tiempo de los estándares en Europa pero conservados en Norteamérica. Criadores suizos los reimportaron y seleccionaron a partir de los años setenta.
La Federación Cinológica Internacional reconoció la raza en 2011, con Suiza como país de origen.
Carácter
Dulce, atento y muy apegado a su familia, el Pastor blanco suizo suele ser menos reactivo que el Pastor alemán. Es vigilante sin agresividad y a menudo excelente con los niños.
Es sensible, aprende con facilidad mediante una educación positiva y lleva mal la brusquedad o la soledad prolongada.
Salud
Es una raza bastante sana, aunque puede presentar displasia de cadera y de codo, como otros pastores de su tamaño. En algunos ejemplares se han descrito trastornos digestivos y sensibilidad a ciertos medicamentos.
Pide los resultados de las pruebas de los padres y sigue los consejos de tu veterinario.
Esta información es general. Ante cualquier duda sobre la salud de tu perro, consulta a un veterinario.
Alimentación
Le conviene un alimento de calidad para perros grandes y activos. El cachorro debe crecer de forma regular, sin exceso de peso.
Se recomiendan dos comidas al día.
Actividad física
Necesita una o dos horas de actividad diaria: paseos, juegos de pelota, obediencia, rastreo o agility.
Le encanta trabajar con su dueño y aprender ejercicios nuevos.
Sácalo temprano por la mañana y al atardecer, y ofrécele un rincón fresco y sombreado. Una casa con jardín le conviene más que un piso, aunque puede adaptarse a la ciudad con muchas salidas.
Cuidados
Su doble capa blanca suelta mucho pelo, sobre todo durante las mudas. Hay que cepillarlo dos o tres veces por semana, y a diario durante la muda.
A pesar de su color se ensucia menos de lo que parece, así que los baños deben ser poco frecuentes.



