Perro de montaña de los Pirineos
Gran perro blanco majestuoso, el Perro de montaña de los Pirineos protege los rebaños pirenaicos desde hace siglos. Tranquilo e independiente, es un guardián nato.

Historia y orígenes
El Perro de montaña de los Pirineos, apodado «Patou» en Francia, protege desde hace siglos los rebaños de ovejas frente a lobos y osos en los Pirineos. También fue perro guardián de castillos.
Hoy sigue utilizándose para proteger rebaños en la montaña.
Carácter
Tranquilo, paciente e independiente, es dulce con su familia y desconfiado con los extraños. Vigila sobre todo de noche y ladra para disuadir a los intrusos.
No es un perro de obediencia: necesita una educación paciente y una socialización temprana.
Salud
Hay que vigilar la displasia de cadera, la luxación de rótula y la torsión de estómago. Tiene espolones dobles en las patas traseras.
Se recomienda un seguimiento veterinario regular.
Esta información es general. Ante cualquier duda sobre la salud de tu perro, consulta a un veterinario.
Alimentación
Suele comer menos de lo que haría pensar su tamaño. Se recomiendan un alimento para razas grandes en dos comidas y un crecimiento lento.
Evita el sobrepeso.
Actividad física
Le bastan paseos tranquilos y un gran terreno que vigilar.
Un vallado sólido es imprescindible, porque tiende a ampliar su territorio.
En verano, ofrécele sombra, frescor y agua. Convendría a ganaderos de ovejas en la montaña, pero no está adaptado al piso ni a la ciudad.
Cuidados
Su denso pelaje blanco se cepilla una o dos veces por semana, y mucho más durante la muda.
No lo rapes: el pelo lo protege del sol.



