Welsh Corgi Pembroke
Pequeño boyero galés de patas cortas y gran corazón, el Corgi Pembroke es vivo, divertido y sorprendentemente deportista.

Historia y orígenes
El Welsh Corgi Pembroke procede de Pembrokeshire, en Gales, donde conducía el ganado pellizcando los talones de las vacas; su pequeño tamaño le permitía esquivar las coces.
Se hizo famoso como el perro favorito de la reina Isabel II, que tuvo decenas a lo largo de su vida.
Carácter
Alegre, curioso y muy apegado a su familia, el Corgi es un auténtico perro de trabajo en un cuerpo pequeño. Es vigilante, ladra con facilidad y puede intentar «reunir» a los niños.
Listo y glotón, aprende rápido con premios, aunque puede ser testarudo.
Salud
Su espalda larga y sus patas cortas lo exponen a hernias discales; evita los saltos repetidos desde el sofá y las escaleras frecuentes. También se describen mielopatía degenerativa y displasia de cadera.
El sobrepeso agrava mucho los problemas de espalda.
Esta información es general. Ante cualquier duda sobre la salud de tu perro, consulta a un veterinario.
Alimentación
El Corgi es muy glotón y engorda con facilidad. Mide las raciones con precisión y limita los premios.
Un Corgi delgado protege su espalda y sus articulaciones.
Actividad física
Necesita alrededor de una hora de actividad diaria: paseos, juegos, obediencia e incluso agility adaptado.
Mejor el ejercicio regular que los saltos y las bajadas bruscas.
En verano, sácalo temprano y tarde, y mantenlo fresco. Se adapta bien a un piso si hace suficiente ejercicio; cuidado con las escaleras en edificios sin ascensor, malas para su espalda.
Cuidados
Su doble capa suelta mucho pelo, sobre todo en las mudas. Basta con cepillarlo dos veces por semana, más durante la muda.
Vigila sus uñas y dientes.



