Komondor
Gigante húngaro cubierto de largos cordones blancos, el Komondor es un guardián de rebaños imponente, tranquilo y muy protector.

Historia y orígenes
El Komondor es un perro protector de ganado de Hungría, donde defendía ovejas y reses de lobos y ladrones. Se cree que sus antepasados llegaron con pueblos nómadas procedentes de Asia.
Su manto de cordones lo protegía de mordeduras y de las inclemencias del tiempo.
Carácter
Tranquilo y digno en casa, el Komondor se convierte en un guardián temible cuando percibe una amenaza. Está muy apegado a su familia y desconfía de los extraños.
Independiente, necesita un dueño con experiencia, una socialización intensa y una educación firme y respetuosa.
Salud
Hay que vigilar la displasia de cadera, la torsión de estómago y los problemas de piel ligados al cuidado del manto.
Un seguimiento veterinario regular es imprescindible.
Esta información es general. Ante cualquier duda sobre la salud de tu perro, consulta a un veterinario.
Alimentación
Le conviene un alimento de calidad para razas gigantes, en dos comidas. Suele comer menos de lo que haría pensar su tamaño.
El crecimiento del cachorro debe ser lento.
Actividad física
Le bastan paseos diarios y un terreno amplio que vigilar.
No necesita deporte intenso, pero sí un vallado sólido.
Es un guardián de granja, nada adaptado a la vida en piso, y sigue siendo una raza exigente y poco común.
Cuidados
Sus cordones se forman de manera natural, pero hay que separarlos a mano con regularidad para evitar placas apelmazadas. El secado tras un baño puede llevar un día entero.
Cuidar este manto es un verdadero compromiso.



