Tosa
Moloso japonés potente y silencioso, el Tosa es un perro tranquilo pero temible, solo para dueños muy experimentados.

Historia y orígenes
El Tosa se desarrolló en Japón, en la provincia de Tosa (isla de Shikoku), a partir de perros japoneses cruzados con razas europeas como el Mastín inglés y el Bulldog. Estaba destinado a peleas tradicionales.
Por sus orígenes, su tenencia está prohibida o regulada en varios países.
Carácter
Tranquilo, paciente y leal con su familia, el Tosa puede ser muy reservado con los desconocidos e intolerante con otros perros.
Exige una socialización muy temprana, una educación experta y supervisión constante.
Algunas regiones restringen la tenencia de esta raza; consulta la normativa local.
Salud
Hay que vigilar la displasia de cadera, la torsión de estómago y algunos problemas cardíacos y de piel.
Un seguimiento veterinario regular es imprescindible.
Esta información es general. Ante cualquier duda sobre la salud de tu perro, consulta a un veterinario.
Alimentación
Se recomiendan un alimento para razas grandes en dos comidas y un crecimiento lento.
Evita el sobrepeso.
Actividad física
Necesita paseos diarios con correa en entornos tranquilos.
Evita los parques caninos y las situaciones de conflicto.
Su masa lo hace sensible al calor: sombra, agua y salidas en las horas frescas en verano. No está adaptado a la vida en piso.
Cuidados
Su pelo corto se cepilla una vez por semana. Limpia los pliegues de la cara y controla la baba.
Basta con un baño ocasional.



