San Bernardo
Legendario perro de rescate de los Alpes, el San Bernardo es un gigante dulce y paciente, hecho para el frío mucho más que para el calor.

Historia y orígenes
El San Bernardo debe su nombre al hospicio del puerto del Gran San Bernardo, en los Alpes suizos, donde los monjes lo utilizaban para guiar a los viajeros y encontrar a personas perdidas en la nieve.
Se dice que el famoso Barry salvó decenas de vidas a principios del siglo XIX.
Carácter
Tranquilo, dulce y muy paciente, el San Bernardo es un excelente perro de familia, especialmente tolerante con los niños.
Hay que enseñarle pronto a caminar con correa y a mantener la calma, porque de adulto es difícil de retener.
Salud
Su tamaño lo expone a displasia de cadera y de codo, torsión de estómago, miocardiopatía, problemas de párpados y algunos cánceres óseos.
Un seguimiento veterinario regular es imprescindible.
Esta información es general. Ante cualquier duda sobre la salud de tu perro, consulta a un veterinario.
Alimentación
El cachorro debe crecer despacio con un alimento para razas grandes. De adulto: dos o tres comidas al día y reposo tras comer.
Evita cualquier sobrepeso.
Actividad física
Le bastan paseos tranquilos diarios. Evita los esfuerzos intensos durante el crecimiento y cuando hace calor.
Lo que más le gusta es la vida en familia.
Necesita una casa con jardín sombreado y un presupuesto importante de comida y veterinario.
Cuidados
Tanto el de pelo corto como el de pelo largo sueltan mucho pelo: cepillado dos o tres veces por semana, a diario durante la muda. Babea mucho.
Límpiale los ojos y los belfos.



