Akita americano
Más macizo que el Akita japonés, el Akita americano es un guardián potente, tranquilo y muy leal, solo para dueños con experiencia.

Historia y orígenes
El Akita americano desciende de los Akitas llevados de Japón a Estados Unidos tras la Segunda Guerra Mundial. Los criadores estadounidenses prefirieron un tipo más pesado y macizo, con una gran variedad de colores.
La Federación Cinológica Internacional lo reconoce como raza distinta desde 2006.
Carácter
Tranquilo, valiente y muy apegado a su familia, el Akita americano es un guardián natural, desconfiado con los extraños y a menudo intolerante con otros perros.
Exige una socialización temprana, una educación firme y respetuosa y un dueño con experiencia.
Algunas regiones restringen la tenencia de esta raza; consulta la normativa local.
Salud
Hay que vigilar la displasia de cadera, el hipotiroidismo, algunas enfermedades autoinmunes y la torsión de estómago.
Se recomienda un seguimiento veterinario regular.
Esta información es general. Ante cualquier duda sobre la salud de tu perro, consulta a un veterinario.
Alimentación
Le conviene un alimento de calidad para razas grandes, en dos comidas.
Evita el sobrepeso y el ejercicio tras comer.
Actividad física
Necesita alrededor de una hora de actividad diaria con correa.
Evita las situaciones de conflicto con otros perros.
Necesita una casa con jardín bien vallado.
Cuidados
Su denso doble manto necesita un cepillado semanal, a diario durante las mudas.
Es muy limpio.



