Lebrel afgano
Con su largo manto sedoso y su porte aristocrático, el Lebrel afgano es un cazador rápido, independiente y digno.

Historia y orígenes
El Lebrel afgano procede de las regiones montañosas de Afganistán, donde cazaba a la vista liebres, gacelas y otras piezas en terrenos difíciles. Su largo manto lo protegía del frío.
Llegó a Europa a principios del siglo XX.
Carácter
Digno, independiente y a veces distante, el Lebrel afgano es cariñoso con los suyos a su manera. Suele ser reservado con los desconocidos.
Su educación requiere mucha paciencia; su llamada sigue siendo poco fiable ante una presa.
Salud
Es una raza bastante robusta. Hay que vigilar la displasia de cadera, algunas enfermedades oculares (cataratas) y el hipotiroidismo. Como otros lebreles, es sensible a los anestésicos.
Se recomienda un seguimiento veterinario regular.
Esta información es general. Ante cualquier duda sobre la salud de tu perro, consulta a un veterinario.
Alimentación
Una alimentación de calidad adaptada a su actividad lo mantiene delgado y favorece la calidad del manto.
Evita el esfuerzo justo después de comer.
Actividad física
Necesita largos paseos y carreras libres en un espacio totalmente cerrado.
Le gustan las carreras con señuelo.
El polvo y las espigas se enganchan en su manto: revísalo tras cada salida. Prefiere una casa con jardín cerrado a un piso.
Cuidados
Su largo manto necesita un cepillado a fondo varias veces por semana y baños regulares; si no, forma nudos apretados.
Es un compromiso de tiempo importante.



